Suavemente se desliza
por el filo del cristal,
sin dudas, sin miedo,
sin nada que pensar,
delicada, pura,
toda libre de maldad,
como un bebé que anda
y no sabe adonde va
por un camino que sigue
y recorre sin cesar,
quedando atrás lo oscuro
y delante la verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario