martes, 11 de junio de 2013

Crucigrama

Soy un poema de entretiempos
De esos que escribes
En la esquina de los periodicos
Cuando juntas dos minutos sueltos

viernes, 27 de julio de 2012

Esperar demasiado


Quieres jugar
A decir verdades (mentiras)
Desde la punta de la lengua.
Escuchar palabras que afiancen
Este loco baile,
Que late tras nuestros ojos.
Pero yo no puedo hablarte
Del camino de baldosas amarillas,
De que estrella seguir
O en que estación bajarte.
No soy un oráculo tras su bola de cristal,
Solo soy mejunje de sueños salados,
Cosidos tras una máscara pintada
Y envueltos con un alma
Que no  sabía que tenía.
Tu quieres seguridad, certeza,
Una promesa que no podré darte.
Yo solo puedo pensar
Y sacarle la lengua a las sombras.

jueves, 26 de julio de 2012

...

- ¿Hasta que no puedas más? 
+ Hasta que no pueda más
- ¿No sería mejor hablar las cosas? 
+ No. Cuando pasas de la magia de lo desconocido a ponerle nombre a lo que te pasa, el sentimiento se apacigua. Y eso está bien para la ansiedad, el miedo o el dolor... una vez identificas al enemigo es más fácil luchar contra él. Pero cuando se trata de querer... no debes intentar adelantarte a los hechos. Si yo le digo lo que siento y me dice que él se siente igual... entonces ¿qué? Parece como que toca avanzar. No sería un quiero avanzar, no sería un necesito recorrer el centímetro que nos separa... ya sería un "tenemos que" y me niego a que todo esto se reduzca a eso.
- ¿Pero no tienes ganas de avanzar? 
+ Claro que sí. Pero no de esa manera. Me gusta que se vayan acumulando poco a poco las ganas, que los escalofríos que recorren mi cuerpo ganen intensidad, que los acercamientos sean cada vez más naturales, que cada día haya más complicidad. Me gusta que todo siga su camino, no forzar un salto mortal. Quiero avanzar cuando sea inevitable, cuando la tensión magnética sea palpable...  cuando no sea capaz de mantener la distancia que nos separa.
- ¿Y entonces hablarás? 
+ ... Entonces sobrarán las palabras.

domingo, 3 de junio de 2012

Mi verdad


Lo he explicado ya tantas veces que no se si intento que lo entienda la gente o llegar a entenderlo yo.
Ni siquiera estoy seguro de poder contestar de forma certera si alguien me pregunta como estoy. Quiero inclinarme por pensar que estoy bien.
Sin embargo, hay momentos en los que estoy bien y mi mente decide dar una vuelta por el camino del odio, visitar a los viejos temores y sacarlos a dar un paseo. Es entonces cuando dejo de ser yo, para convertirme en un ser hiriente y dispuesto a desgarrar con sus dientes la primera yugular que se ponga a tiro, sin tener en cuenta de quién es.
En esos momentos mi mente trabaja a mil por hora, recordando, imaginando y creando. Concentro en una frase todo mi odio, inseguridad y mi miedo de forma que no hablo, lanzo balas al azar, solo para ver si algo cambia por ver si de verdad mi comportamiento le importa a alguien.
Y esto me pasa mucho últimamente, me pasa con algunas personas y luego me arrepiento por completo, porque no es más que mi culpa. A ratos me dedico a sentir de una forma en la que en teoría no debería sentir. Aquí nadie me ha engañado, al menos eso quiero creer. Y por mucho que me hayan dicho que debería estar furioso, por mucho que debería desconfiar (y se que en otros casos es lo que habría ocurrido) esta vez no puedo. Y no es porque no sea capaz de odiar, esa capacidad la he perfeccionado durante años, es porque no quiero odiar.
Se que no soy, ni he sido, ni seré lo más importante en esta historia. He sabido desde el principio que estaba un poco a la sombra de otras cosas y quizás por saberlo determinadas acciones me han hecho reaccionar de una forma muy distinta a la que esperaba la gente.
No se que imagen daré y a estas alturas me da un poco igual, o un mucho. No soy tan inocente como para no darme cuenta de cómo ha sido todo y obviamente hay cosas que me dan pena (rabia) como no tener un recuerdo claro que me diga, mira, ahí tienes algo bonito, algo que te haga pensar que de verdad importaba (funcionaba) y que recuerdes con un cariño especial.
Y aún con todo, creo que prefiero estar como estoy a otras opciones. Si estoy cerca de quien estoy es porque hace que mi día a día sea un poco mejor. Y que aunque enseñe los dientes muchas veces una frase cualquier vuelve a convertirme en ese peluche que dicen que una vez fui...
No digo que yo me haya comportado perfectamente, solo digo que me hubiera gustado que todo fuera diferente.
 

domingo, 22 de abril de 2012

#43

Tengo la paciencia
Del que no pierde nada por esperar.
Del que ha perdido la esperanza
De que alguien venga
A limpiar el polvo de sus esquinas.

domingo, 26 de febrero de 2012

#154

Y me (dis)gusta sonreír,

Con mi máscara plantada.

Esconder un grito tras un parpadeo

Y fingir que nunca existió.

Me (dis)gusta tapar las heridas

Con mis camisas de manga larga

Colocarme el cuello y levantar la vista

Dispuesto a seguir como si las cosas me dieran igual.

Plantarme once pulseras en los brazos

Y tirar del mundo

Que nunca quiere tirar de mí.

domingo, 12 de febrero de 2012

Esto es del libro Mr. Vértigo, de Paul Auster. ¿Cómo definir a este escritor? Es complicado, pero siempre que lo lees notas una emoción en estómago...y no siempre placentera.

"En el fondo, no creo que haga falta ningún talento especial para que una persona se eleve del suelo y permanezca suspendida en el aire [...] Tienes que aprender a dejar de ser tú mismo. Ahí es donde empieza, y todo lo demás viene de ahí. Debes dejarte evaporar. Dejar que tus músculos se relajen, respirar hasta que sientes que tu alma sale de ti, y luego cerrar los ojos. Así es como se hace. El vacío dentro de tu cuerpo se vuelve más ligero que el aire que te rodea. Poco a poco, empiezas a pesar menos que nada. Cierras, los ojos, extiendes los brazos; te dejas evaporar. Y luego, poco a poco, te elevas del suelo.
Así."

Por todas esas veces donde solo querríamos ser livianos e incorpóreos, y flotar indiferentes del mundo.