miércoles, 30 de marzo de 2011

sábado, 19 de marzo de 2011

Delirios

Insomnio, quizás el mejor amigo de alguien que intenta escribir. A veces, en esas noches en las que sólo estás tu y el sonido de las teclas mientras intentas plasmar con palabras lo que te mueve, te acercas a tí mismo y lo que guardas intenta salir y si no lo hace acabará reventando tus entrañas manchándolo todo con tu ser.

Me adentro por calles oscuras.
Laberintos grises
Llenos de suciedad...

Es en esos momentos de soledad cuando salta a tu mente todo aquello que no dejas que se cruce con el camino de lo que crees consciente. Es el momento de soñar, de lamentar, de arrepentirte y de decidir comerte el mundo.

Me adentro por calles oscuras
Sin más brillo que el de la luna,
Una luna que se ríe de mí
Mientras intento encontrar el camino a casa.

Son los momentos de mayor soledad, cuando caen tus barreras y no hay nadie que te ayude a defenderte, de repente te llueven todos los golpes que has intentado evitar durante todo el día, todo aquello que has querido ocultar se burla de tus intentos de ser fuerte y se vuelve contra tí. El ridículo se maximiza, el amor se vuelve abandono, la certeza se vuelve incertidumbre... Y tu estás ahí...sólo, sin más compañía que tus sentimientos.

Camino por callejones oscuros.
Plazas que parecen olvidadas
Sembradas de silencios.
Camino sólo por callejones,
Buscándome sin encontrarme...

A la luz de un flexo mientras todo el mundo duerme, es en esos momentos cuando me pregunto de que sirve todo, cuanto he cambiado y cuanto cambiaré. Cuando no puedo hacer más que asomarme a la ventana y mirar la calle es cuando me pregunto si merezco la pena, cuando me pregunto quien demonios soy...Cuando estás solo es fácil sentir que todo es irreal, un sueño.

Me pierdo en un laberinto oscuro
Lleno de humos y espejos.
Deambulo sobre adoquines negros,
Y mis pasos me recuerdan que no estoy solo.
¿O no se trata más que de un eco?
Un recuerdo de lo que fue y desapareció.
Algo que perdí y dejó
Un vacío que no pude llenar.

Cuando dudas de la realidad de las cosas te preguntas qué eres para los demás, si muestras lo que sientes que eres. Cuando todo es un sueño, hasta la vida, te cuesta diferenciar que es importante de lo que no, lo que echas de menos o lo que crees que deberías echar de menos.
Haces cuenta de las ganancias y las pérdidas esperando acabar con un balance positivo. Y si sales perdiendo simplemente intentas creer que te has equivocado, que no todo ha podido salir tan mal.

Me paro en una plaza vacía
Mirando a la cara de edificios abandonados.
Esucho el silencio de mis pensamientos,
Esperando escuchar una música que no llega.
Me paro, en el centro de mí,
Sin ningún camino que seguir
Esperando algo que merezca la pena
O simplemente esperando ALGO.

miércoles, 9 de marzo de 2011

¿Y ahora qué?

Tantas palabras perdidas,
Tantas miradas extrañas…
Se perdió el cariño,
La amistad,
La confianza…
Mentiras, silencio, vergüenza,
Todo para nada.