Porque un descanso es necesario, porque a veces necesitas un lugar donde huir, porque merece la pena perder el tiempo de vez en cuando y mucho más si es con alguien a quien quieres...
Y como no...porque queremos
Dispuesto a seguir como si las cosas me dieran igual.
Plantarme once pulseras en los brazos
Y tirar del mundo
Que nunca quiere tirar de mí.
domingo, 12 de febrero de 2012
Esto es del libro Mr. Vértigo, de Paul Auster. ¿Cómo definir a este escritor? Es complicado, pero siempre que lo lees notas una emoción en estómago...y no siempre placentera.
"En el fondo, no creo que haga falta ningún talento especial para que una persona se eleve del suelo y permanezca suspendida en el aire [...] Tienes que aprender a dejar de ser tú mismo. Ahí es donde empieza, y todo lo demás viene de ahí. Debes dejarte evaporar. Dejar que tus músculos se relajen, respirar hasta que sientes que tu alma sale de ti, y luego cerrar los ojos. Así es como se hace. El vacío dentro de tu cuerpo se vuelve más ligero que el aire que te rodea. Poco a poco, empiezas a pesar menos que nada. Cierras, los ojos, extiendes los brazos; te dejas evaporar. Y luego, poco a poco, te elevas del suelo.
Así."
Por todas esas veces donde solo querríamos ser livianos e incorpóreos, y flotar indiferentes del mundo.
Hoy me apetece explotar, bueno llevo queriendo explotar desde hace un poco más pero eso da igual. Hoy me toca y lo hago porque quiero. Este es mi blog y me lo tiro cuando quiera, ¿no?
Y voy a contar un secreto, no soy lo que la gente ve. Hace mucho tiempo (2 años y un poquito más) decidí que era momento de cambiar. Siempre he sido una persona cerrada, no lo que la gente entiende como tímida, no. He sido una persona que se ha guardado hasta el más mínimo pensamiento que pasaba por su cabeza, que se tragaba todas las lágrimas y los gritos para que se escondieran en un rincón y se murieran pudriéndose. Siempre he tenido mis mil barreras, una detrás de otra para evitar que la gente pudiera alcanzarme y hacerme daño…Y apenas había dos personas que podían atravesarlas y que lamentablemente (por fallos de todas las partes lo admito) son personas que no recorren el mismo camino que yo y si lo hacen no es de la misma forma. Tenía mis barreras bien armadas, desde pequeño decidí que era mejor esconder ciertas partes de mí, tenía miedo de dejar que la gente se acercara demasiado. Pero la gente confunde el sonreír y ser agradable con la confianza, una sonrisa basta para que sea amistad, al menos eso piensan demasiados.
Pero llego un momento en el que mi vida (o rutina, como quieras llamarlo) iba a cambiar…Y fue cuando vine a Madrid a estudiar, dejando muchas cosas atrás, muchos lastres y algunas cosas más.
Y el primer día, en mi Colegio Mayor (a lo mejor antes), decidí que tenía que cambiar. Decidí que era hora de tomar las riendas (y un martillo) y tirar todos esos muros que había puesto en mi camino. Lo que quedó después de eso es lo que la gente ha visto hasta ahora, no me atrevería a definirlo porque no se si lo haría bien, cada uno tiene su opinión. Pero creedme que no ha sido algo difícil, me he pasado toda la vida “protegido” contra cualquier agresión externa hasta que llegue aquí…Y hoy exploto justamente por haber tirado todo abajo, por haberme expuesto. Mi gran duda es si ha merecido la pena, he tenido cosas muy buenas desde que soy una persona más… ¿Cercana? Pero también lo he pasado mal.
En su momento dije que estos 2 años no han sido precisamente los más agradables que he tenido (dije otra cosa pero no quiero repetirla) y es cierto, me he visto más triste, perdido y furioso de lo que pensé que podría llegar a verme… Claro está que no me gusta, antes no diré que fuera más feliz o más triste, pero me sentía mucho más fuerte de lo que me siento ahora y de lo que me he sentido estos años. Y eso es una gran diferencia para mí, he echado de menos esa sensación de fuerza interna de la que a menudo carezco ahora y entonces me pierdo más, me enfado más conmigo mismo y con el mundo, me vuelto oscuro y quiero destruir todo lo que tengo alrededor.
Ahora mismo ni siquiera se por qué digo esto, no se si ahora cambiaría y volvería a construir esas paredes a mi alrededor y no se si quiero hacerlo. Solo tengo claro que echo de menos ese Yo que era más fuerte (y lo gracioso es que ni siquiera significa ser más seguro). Hoy tenía que explotar porque hace mucho que me guardo esto…
Y una última aclaración ante lo que pueda pensar la gente que tengo más cerca. No esto no es por los…últimos acontecimientos, no es algo que se haya montado en unos días. Que puede haber (ja a quien intento mentir claro que si) contribuido algo no lo niego pero no es la causa principal, como mucho uno de los precipitantes de mi “explosión”. Así que nada de dramatismos al respecto (también va para Ti se lo llegas a leer).
En plena época de exámenes… menuda época para ponerse a escribir. Pero es que los días de frío intenso, con el viento llamándote por la ventana, en los que te cruzas con sombras de ropas oscuras y destellos de luz cálida que se derraman desde las ventanas, son días para sentarse delante del ordenador y ponerse a pensar…
Realmente no han sido mis mejores épocas… Soy una persona más vulnerable de lo que me creo y un poco menos de lo que doy a entender. Corro por el tiempo, saltando a otra superficie firme antes de que se derrumbe la que tengo a mis pies. O me pego una pared, abrazando mis rodillas y con la cara enterrada para que nadie vea lo asustada que estoy a veces, lo pequeña que soy era ante el escenario sobre el que tengo que actuar. Cuando siento que los personajes de mi historia me atan a ellos de pies y manos y me hacen daño.
Pero también tengo que decir una cosa, y espero que por una vez en mi vida sea capaz de expresar con simples letras lo que siento sin que suene ni melodramático ni neutro. Sin vosotros no lo estaría consiguiendo… sí, me refiero a vosotros, a Dani, a Ana, Alex, Alberto, David, Héctor, Mario, Alberto, Juanjo, Suly, Javi, Kike, Dorleta, Alba, Luis… y a más personas que no por no mencionarlas olvido, personas que en momentos en los que ya no podía más me han escuchado y aguantado, y hasta me han hecho reír mucho o enternecerme. He cambiado mucho, antes tendía a callármelo todo y vivirlo a solas, ahora he aprendido que todo parece más llevadero cuando lo compartes con alguien. Siento también los arrebatos de llanto que alguno habéis tenido que ver. Simplemente me sobrepasaba la situación. Son incómodos, lo sé, por eso pido perdón. Pero también gracias por la comprensión y cariño.
Espero poder devolveros algo de esto. Porque realmente no sabéis lo importante que a veces es una única frase, o una sonrisa (o que realmente me sigáis aguantando) Llevaba tiempo queriendo decirlo, y realmente sé que ésta es una forma muy cutre de hacerlo, así que pido perdón ya por adelantado. Prometo demostrarlo también en persona. Pero quiero que si no se os había ocurrido lo mucho que tengo que agradeceros, de ahora en adelante se os grabe en toda esa masa cortical tan compleja =)
(esto me da tanta vergüenza, y a la vez, siento tanta la necesidad de decirlo, que no sé ni como acabarlo... Salvo con un enorme gracias)