domingo, 12 de febrero de 2012

Esto es del libro Mr. Vértigo, de Paul Auster. ¿Cómo definir a este escritor? Es complicado, pero siempre que lo lees notas una emoción en estómago...y no siempre placentera.

"En el fondo, no creo que haga falta ningún talento especial para que una persona se eleve del suelo y permanezca suspendida en el aire [...] Tienes que aprender a dejar de ser tú mismo. Ahí es donde empieza, y todo lo demás viene de ahí. Debes dejarte evaporar. Dejar que tus músculos se relajen, respirar hasta que sientes que tu alma sale de ti, y luego cerrar los ojos. Así es como se hace. El vacío dentro de tu cuerpo se vuelve más ligero que el aire que te rodea. Poco a poco, empiezas a pesar menos que nada. Cierras, los ojos, extiendes los brazos; te dejas evaporar. Y luego, poco a poco, te elevas del suelo.
Así."

Por todas esas veces donde solo querríamos ser livianos e incorpóreos, y flotar indiferentes del mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario