sábado, 4 de septiembre de 2010

¿CAMBIA TU COLCHÓN CADA DIEZ AÑOS?

Mi colchón es la base donde me asiento, donde mis pies pisan. Es donde me aúpo cuando me hundo, donde construyo lo que soy.

Mi colchón se adapta a mi peso, me soporta cuando estoy triste y sobre él vuelo cuando estoy feliz. Es mi fuerza, mi suelo, mi confianza.

Mi colchón ha variado con los años. Ha sido un abrazo de mi madre, una sonrisa de mi padre, la aceptación de tu grupo de amigos. Fue un bloqueo que nos dio la victoria, un diez en todas las asignaturas, los aplausos del público tras una actuación. Era incluso el hueco entre las sábanas, mi peluche favorito, un libro escondido en el armario.

Mi colchón actual es un punto, pequeñito, que crece en mi interior. Cada una de las plumas de su relleno la encontré en lugares diferentes, en gente distinta, en situaciones a las que me he enfrentado. Las tablas me ayudan a mantenerme firme, y los muelles a levantarme tras soportar algunos pesos.

Éste es mi colchón, el mío, el de ahora. Diez años son mucho tiempo, antes tendré que darle la vuelta, sacudirlo, limpiarlo, vaciarlo, y volver a llenarlo de nuevo, tomando plumas que aún son parte de él, otras retirarlas por inservibles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario