viernes, 3 de febrero de 2012

En plena época de exámenes… menuda época para ponerse a escribir. Pero es que los días de frío intenso, con el viento llamándote por la ventana, en los que te cruzas con sombras de ropas oscuras y destellos de luz cálida que se derraman desde las ventanas, son días para sentarse delante del ordenador y ponerse a pensar…

Realmente no han sido mis mejores épocas… Soy una persona más vulnerable de lo que me creo y un poco menos de lo que doy a entender. Corro por el tiempo, saltando a otra superficie firme antes de que se derrumbe la que tengo a mis pies. O me pego una pared, abrazando mis rodillas y con la cara enterrada para que nadie vea lo asustada que estoy a veces, lo pequeña que soy era ante el escenario sobre el que tengo que actuar. Cuando siento que los personajes de mi historia me atan a ellos de pies y manos y me hacen daño.

Pero también tengo que decir una cosa, y espero que por una vez en mi vida sea capaz de expresar con simples letras lo que siento sin que suene ni melodramático ni neutro. Sin vosotros no lo estaría consiguiendo… sí, me refiero a vosotros, a Dani, a Ana, Alex, Alberto, David, Héctor, Mario, Alberto, Juanjo, Suly, Javi, Kike, Dorleta, Alba, Luis… y a más personas que no por no mencionarlas olvido, personas que en momentos en los que ya no podía más me han escuchado y aguantado, y hasta me han hecho reír mucho o enternecerme. He cambiado mucho, antes tendía a callármelo todo y vivirlo a solas, ahora he aprendido que todo parece más llevadero cuando lo compartes con alguien. Siento también los arrebatos de llanto que alguno habéis tenido que ver. Simplemente me sobrepasaba la situación. Son incómodos, lo sé, por eso pido perdón. Pero también gracias por la comprensión y cariño.

Espero poder devolveros algo de esto. Porque realmente no sabéis lo importante que a veces es una única frase, o una sonrisa (o que realmente me sigáis aguantando) Llevaba tiempo queriendo decirlo, y realmente sé que ésta es una forma muy cutre de hacerlo, así que pido perdón ya por adelantado. Prometo demostrarlo también en persona. Pero quiero que si no se os había ocurrido lo mucho que tengo que agradeceros, de ahora en adelante se os grabe en toda esa masa cortical tan compleja =)

(esto me da tanta vergüenza, y a la vez, siento tanta la necesidad de decirlo, que no sé ni como acabarlo... Salvo con un enorme gracias)

lunes, 30 de enero de 2012

Un tiempo del que quizás carezco


Y es hoy cuando miro al tiempo pasar

Atrapado en las arenas de este Reloj,

Espero que la Espera no me entierre.

viernes, 27 de enero de 2012

Autoengaño

De palabras rotas y mentiras
Se me llenaron los ojos
Al ver en el espejo
La máscara en la que me había convertido

viernes, 20 de enero de 2012

Historia de una lágrima.


Fragilidad escondida
Barrera autoimpuesta
Frágil barrera

Cadencias.
Y carencias.

Palabras
O flechas.

En cualquier caso,
directas.

Atraviesan, acaparan,
entran para quedarse, 
se instalan.

En ese hueco especial
Entre el pasado,
Con las demás.

martes, 17 de enero de 2012

Contradictorio

Olor de contradicción.
De caricias y mordiscos,
De sudor y rabia

lunes, 16 de enero de 2012

Invisible entre la realidad

Picos de ánimo. Subidas y bajadas. Nunca estable.

Tampoco, ahora ni siquiera eso.

Entre dos buenas rachas hay un tiempo de tristeza.

Toca ahora bruma, oscuridad, la mente iluminada solo con tenues resplandores.

El cuerpo vacío, los párpados cansados.

Las lágrimas que se agolpan en un corazón ya hastiado.

Entre dos buenas rachas hay un tiempo de tristeza.

Poderosa, feliz, acompañada y segura

Hundida, triste, sola y temerosa

Entre dos buenas rachas hay un tiempo de tristeza.

La pasividad no entra en el juego.

Pero realmente estoy aislada.

Amigos, familia, personas, coches, aire, luz…

Se suceden a gran velocidad a mi alrededor.

Yo me quedo parada. Invisible. Rodeada de luz.

La oscuridad está dentro.

Qué asco de poesía.

No escribo sobre un alma atormentada.

Ni sobre una heroína trágica.

Ni siquiera sé escribir sobre mí.

martes, 10 de enero de 2012

............................(Inserte título)

Toma mi mano, entra
y ahora, ven conmigo.
Mira aquello que veo,
aunque no esté contigo.
Siente mi voz que habla,
aunque no sea oído.
Sigue mis huellas rotas,
que ahora son del olvido,
y ya no se encuentran
más que en tu latido.
Puede que no me veas,
aunque yo esté contigo,
sufrirás, amarás, temerás,
descubrirás amigos
y enemigos,
vivirás, sentirás e imaginarás,
idearás nuevos sentimientos...

Y yo, estaré muy lejos
siguiendo otro camino.
Y tú, estarás tan cerca
de mi corazón dormido,
apenado y vacío,
alegre y complacido.
Entra en mi laberinto,
en mi ser, en mí mismo...

y vuelve a tu vida...
Cuando acabe lo escrito.