Porque un descanso es necesario, porque a veces necesitas un lugar donde huir, porque merece la pena perder el tiempo de vez en cuando y mucho más si es con alguien a quien quieres... Y como no...porque queremos
martes, 17 de enero de 2012
lunes, 16 de enero de 2012
Invisible entre la realidad
Picos de ánimo. Subidas y bajadas. Nunca estable.
Tampoco, ahora ni siquiera eso.
Entre dos buenas rachas hay un tiempo de tristeza.
Toca ahora bruma, oscuridad, la mente iluminada solo con tenues resplandores.
El cuerpo vacío, los párpados cansados.
Las lágrimas que se agolpan en un corazón ya hastiado.
Entre dos buenas rachas hay un tiempo de tristeza.
Poderosa, feliz, acompañada y segura
Hundida, triste, sola y temerosa
Entre dos buenas rachas hay un tiempo de tristeza.
La pasividad no entra en el juego.
Pero realmente estoy aislada.
Amigos, familia, personas, coches, aire, luz…
Se suceden a gran velocidad a mi alrededor.
Yo me quedo parada. Invisible. Rodeada de luz.
La oscuridad está dentro.
Qué asco de poesía.
No escribo sobre un alma atormentada.
Ni sobre una heroína trágica.
Ni siquiera sé escribir sobre mí.
martes, 10 de enero de 2012
............................(Inserte título)
lunes, 9 de enero de 2012
Decepción
Y la sombra de un acorde tirado en la esquina,
Junto a una sonrisa olvidada
Y una ilusión desechada.
martes, 20 de diciembre de 2011
A trozos
jueves, 15 de diciembre de 2011
#856
¿Quién soy yo?
Aparte de la opción fácil,
De una sed de venganza no pronunciada.
Llega el viento y tambalea las cenizas
De todo aquello que es el pasado,
Y lo llena todo de polvo.
Ahogando la luz.
Y yo me quedo en medio,
Como el árbol en medio de la nada,
Viendo caer los rayos,
Viendo la niebla levantarse.
Sin sentido espero,
Por si pasa la tormenta,
Por si desaparecen las cenizas.
Y con miedo espero
A ser algo más que leña cuando
Pase el incendio.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Lo más curioso de todo es que no estoy enamorada de ti. Y no entiendo por qué. Te veo tan inalcanzable que mi mente da palmaditas en la espalda a mi corazón, que asiente resignado y mira para otro lado.
Y mira que es raro. Eres todo lo que me gustaría de una persona. Pero no puedo acercarme a tu interior. Siempre que lo vislumbro, tu coraza me lo cierra. ¿Timidez o alejamiento de mí?
Y a pesar de todo, siento que con cada palabra me aparto más de ti. Soy torpe, infantil, tonta, todo lo contrario de lo que llamaría tu atención. Sueño con príncipes azules, pero me encuentro con uno de carne y hueso y de mis labios solo salen palabras sin sentido.
No soy nadie para ti. Un entretenimiento, un descanso para tus ideas superiores, tus sueños inimaginables para mí. Tú has roto el cascarón y has volado lejos, mientras yo me acurruco en el nido y sueño con los lugares que tú ya has visto, con las personas que has conocido. Y vuelves con las alas cansadas, y me escuchas pacientemente (¿o con resignación?), mientras esperas el momento de emprender de nuevo el vuelo.