sábado, 8 de octubre de 2011

Páginas

Y cerró el libro de golpe. ¿ Cómo iba a ser de otra forma si no quería quedarse atrapado dentro? Levantó los ojos y todo lo que vio estaba fuera de lugar, las paredes sobraban, recordaba estar en la calle. La hora no era real, había tenido una cita a las 7, no, no podían ser las 3 de la tarde. Poco a poco fue recordando, su vita se aclaró a medida que sus problemas desaparecían, siendo sustituidos poco a poco. Entonces, recordó, si es que alguna vez lo había olvidado, quien era. Y, por fin, su memoria separó ambas partes de su vida.


Recordaba haber estado bajando las calles de Nueva York, siguiendo a algún extraño sujeto, recordaba haberse enfrentado a un misterio y haber utilizado su ingenio para resolverlo, recordaba recibir puñetazos, sufrir desdichas, pero estas nunca le llegaban a afectar demasiado, porque era fuerte de carácter. Recordaba la emoción del miedo, el miedo a la muerte palpándole, la angustia de estar ante un todo o nada en un casino. Y ahora nada le parecía real. En ese momento deseó tanto ser como antes, tener la capacidad de superar sus problemas, escasos comparados con los que había tenido, la voluntad de cambiar su vida. Pero todo había acabado.

Ahora, más que atrapado en el libro, estaba atrapado en su vida.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Gritos silenciosos se clavan en mi sonrisa
por mi sangre estallan ríos de lágrimas secas
Estoy malherida sin cicatrices
dolorida sin moratones.

Si se duermen las defensas de mis murallas
si se apagan las luces de mi consciencia
Invisibles, afilados,
los fantasmas vienen a por mí.

Me abrazo y no encuentro calor
Vulnerable
Pequeña y sola
Asustada


lunes, 12 de septiembre de 2011

#50

Y prometo ser,
Por una vez,
Fuerte.
Prometo que mi coraza no se romperá
Y que mis muros seguirán en pie.
Prometo,
Esta vez,
Ser fuerte
Y que mi sonrisa
Será de acero.

martes, 30 de agosto de 2011

Y seré lo que nunca fui

No quiero ser lo que soy.
Porque mi esencia se ha emborronado,
Desteñido
Y ahora parece una sombra gris,
Con las marcas de las lágrimas.
Pero ya no me quedan
Colores en la paleta
Así que píntame,
Seré lo que tu quieras.
Que lo que era
Nunca fue suficiente.

sábado, 27 de agosto de 2011

Agua.

Me gusta observar a la gente. A desconocidos, cuando son totalmente ajenos a mi presencia y a que les estoy prestando la más mínima atención. Una estampa muy típica de verano es el niño en la playa con el cubo, cogiendo agua del mar para llenar una pequeña piscina de arena que ha improvisado. El primer viaje lo hace con calma, divertido, con ilusión de haber terminado de construir su piscina y poder por fin llenarla. Pero cuando derrama ese primer cubo y ve cómo el arena absorbe todo el agua, no puede menos que sorprenderse. Coge otro cubo y obtiene la misma solución. Un poco más deprisa y ¡anda! ahora sí que hay un poco de agua. Corre, a ver si cuando eche el próximo cubo se empieza a llenar. Un viaje tras otro ve que por mucho que se esfuerce, por mucho que corra, aunque llene el cubo hasta arriba, la piscina no se llena. Ya está cansado. Ya no quiere jugar con la piscina.

Resulta que tanto como observar, me gusta empatizar con la gente. No puedo evitar la sensación de que soy como ese niño. Mi agua se la ha tragado la arena.

jueves, 25 de agosto de 2011

Pensamientos

Palabras que como
El
Acero
Atraviesan la mente.
Que se lanzan desde
El
Alma
Y que cortan
La
Carne,
Que rompen
Los
Huesos

miércoles, 17 de agosto de 2011

Máscara

De arriba abajo

Trazo manchas de

Sangre

En el lienzo del espejo.

Ocultando con ella

La mentira,

Mi verdad.

De arriba abajo

Escribo sobre mi piel

Trenzando historias

Que callen mis cicatrices.

De rojo oscuro

Vestiré mi vida

Cuando de mis labios surjan

Mis nuevos caminos,

Que mi lengua teja un

Sueño

En el que todo sea como yo

Veo.

De arriba abajo

Y de dentro afuera

Mi sangre brotará

Para ocultar

Mi verdad.

La mentira.