Porque un descanso es necesario, porque a veces necesitas un lugar donde huir, porque merece la pena perder el tiempo de vez en cuando y mucho más si es con alguien a quien quieres... Y como no...porque queremos
miércoles, 28 de septiembre de 2011
lunes, 12 de septiembre de 2011
#50
Por una vez,
Fuerte.
Prometo que mi coraza no se romperá
Y que mis muros seguirán en pie.
Prometo,
Esta vez,
Ser fuerte
Y que mi sonrisa
Será de acero.
martes, 30 de agosto de 2011
Y seré lo que nunca fui
Porque mi esencia se ha emborronado,
Desteñido
Y ahora parece una sombra gris,
Con las marcas de las lágrimas.
Pero ya no me quedan
Colores en la paleta
Así que píntame,
Seré lo que tu quieras.
Que lo que era
Nunca fue suficiente.
sábado, 27 de agosto de 2011
Agua.
jueves, 25 de agosto de 2011
Pensamientos
El
Acero
Atraviesan la mente.
Que se lanzan desde
El
Alma
Y que cortan
La
Carne,
Que rompen
Los
Huesos
miércoles, 17 de agosto de 2011
Máscara
De arriba abajo
Trazo manchas de
Sangre
En el lienzo del espejo.
Ocultando con ella
La mentira,
Mi verdad.
De arriba abajo
Escribo sobre mi piel
Trenzando historias
Que callen mis cicatrices.
De rojo oscuro
Vestiré mi vida
Cuando de mis labios surjan
Mis nuevos caminos,
Que mi lengua teja un
Sueño
En el que todo sea como yo
Veo.
De arriba abajo
Y de dentro afuera
Mi sangre brotará
Para ocultar
Mi verdad.
La mentira.
jueves, 28 de julio de 2011
Cuando te has acostumbrado a estar sola…
Ahora, en verano, me he acostumbrado a estar sola… Ordenador, televisión, largos en la piscina, paseos con música… las horas se alargan, quieres que pase el tiempo, para poder irte a dormir, y que haya pasado de nuevo un día más.
Incluso con planes, te cuesta ponerte a hacerlos. Es una sensación de vagancia, de debilidad… En realidad, estás dentro de ti, y el mundo que tienes a tu alrededor es demasiado complejo, pide demasiada atención, y me satura…
Es lo que me toca, lo que me he ganado, lo que merezco. Es lo que he recibido por querer respeto, por no querer sentirme mal… soledad, si, asumo que digna, pero no por ello menos cruel.
No te das cuenta de lo mucho que echas de menos a las personas hasta que estás un día con ellas. De pronto, tu barrera de indiferencia, de “me siento bien sola” se cae… realmente, quieres estar con ellas, no sola mirando el ordenador una y otra vez, o con padres que no solo no te comprenden… sino que tú no comprendes qué se les pasa por la cabeza, ya no hay seguridad en ellos.
Estar sola no es lo mismo que sentirte sola… pero es verano, y es lo que toca… es lo que me toca.